Cerro Doña Paula, 1er ascenso.

Tras mirar el calendario hace algún tiempo y darme cuenta de la gran cantidad de días libres que habían para las fiestas del 18 de septiembre me dije que si o si había que salir al cerro. Es por lo anterior que me puse en contacto con mi amigo de la infancia y compañero de muchas aventuras, Joaquin, quien viajaría durante las fiestas a Los Andes (el estudia en la U de Conce) con el objeto de que hiciéramos algún cerro en nuestra querida V región.

Cerro Doña Paula, vista desde la cumbre del Cerro Hornitos

Nos decidimos por el Cajón de Navarro, el cual a pesar de ser de fácil acceso , es muy poco visitado en comparación al gran valle del Río Juncal, el cual se roba casi la totalidad de las visitas del sector. En este valle teníamos la idea de hacer varios cerros que no tenían ascensos, sin embargo, lamentablemente solo nos iríamos con una sola cumbre virgen.

Partimos el sábado 15 en dirección a Hornitos, punto al cual nunca pudimos llegar, siendo abandonados por  nuestro transporte a hora y cuarto de caminata de ese lugar debido a que el camino se encuentra cortado por numerosos derrumbes.

Hornitos, totalmente seco.

Poco animados tomamos nuestras pesadas mochilas, cargadas con comida para 6 días, cuerda, rack de roca, equipo de nieve, etc, etc (que al final ni usamos….), y luego de unas 4 horas de caminata finalmente arribamos a nuestro CB que instalamos un poco antes del sector llamado “Canchitas”, con el objeto de subir al día siguiente el P3945 que según nuestras investigaciones estaba sin ascenso.

Un breake cerca del CB. Al fondo el cerro Yeso y Gustavo.

El día 16 partimos en horario de oficina al cerro, con un calor bastante inusual que casi nos obligo a partir con solo polera al cerro. Tras una 200 mts de desnivel que pudimos realizar con crampones , nos iríamos dando cuenta que el ascenso no sería tan “rico” como esperábamos, ya que poco a poco nos empezamos a hundir , y hundir, y hundir maaaaaaaas en la nieve.

Un poco antes de comenzar a hundirnooooooooooooooooos

Tras dos horas llegamos al anfiteatro que tienen como telón de fondo el P3945 (nuestro objetivo), el Punton Amarillo y el P4065. En este lugar paso algo muy raro, de un momento a otro , no mas de 5 minutos, la temperatura bajo muchísimo, congelando parte de nuestra agua, obligándonos a escalar con parka de plumas por el frío y haciendo que nuestros dedos de los pies dejaran de existir por todo el ascenso (gracias a los benditos asolo granite, alias “los cagate de frio”). Comenzamos a ascender por una canaleta que poco a poco fue ganando pendiente, hasta tener una salida aproximada de 50º, la cual la tuvimos que abarcar en nieve polvo hasta la cintura, que prácticamente nos obligo a nadar en ella.

En el comienzo de la canaleta. El único tramo con nieve decente.

Luego de dos horas llegamos a la antecumbre, para estar tras 10 minutos adicionales en la verdadera cumbre, y confirmar que el cerro no tenia ascensos.

En la cumbre.

Tras las fotos de rigor decidimos pensar en el nombre para el cerro, por lo cual decidimos bautizarlo como “Doña Paula” en honor a mi querida hermana que estaba de cumpleaños.

La foto cumbrera con la cordada.

Y una vista al cerro Gemelos desde la cumbre.

 

Al otro día mi amigo Joaquin decidió realizar el cerro Hornitos en solitario. Tras su ascenso, y corroborar que las condiciones de nieve seguían iguales de malas, y viendo que el meteo le había achuntado al mal tiempo, decidimos bajar y pasar el resto del 18 comiendo asados y empanadas en nuestro querido Los Andes.

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